miércoles, 29 de junio de 2016

Vámonos a L.A. con La Santa Cecilia

Ya les había escuchado hace algún tiempo, en una interpretación con la agrupación española Marlango de la canción Ay pena, penita, pena que hiciera famosa Lola Flores “La Faraona”, sin embargo, no profundicé tanto en su repertorio. Más tarde, en una noche de búsqueda musical, aparecieron de nuevo en mis oídos con una versión muy peculiar de  Tainted love de Ed Cobb del grupo The four preps, pero que hiciera famosa Gloria Jones por allá de 1964.

Fue precisamente después de su presentación en la FIMPRO cuando los comencé a seguir con mayor detalle. Varias cosas captaron poderosamente mi atención, la primera fue la voz portentosa de Marisol Hernández La Marisoul, que es una combinación de fortaleza latinoamericana y un sutil matiz de soul, como voz de mujer de color. La instrumentación es definitivamente la respuesta a la mixtura californiana del choque de dos culturas, que lejos de negarse una de otra, se fundieron en una amalgama con tintes contestatarios y de nostalgia por una realidad en otro país, que ya es suyo, pero sin perder de vista el conflicto más cantado del ser humano, el del corazón.

Este cuarteto nacido en las entrañas de Los Ángeles, California, igual nos deleita con una ranchera de acordeón y tequila en mano, como con una cumbia de molcajete o una bossa chicana, pero siempre respetando esa coherencia armónica mexicoamericana que les ha formado una identidad en la música.

No es casualidad que hayan llamado la atención de músicos importantes que han decidido participar en su proyecto. Elvis Costello no pudo más que sucumbir a la seducción musical de La Santa Cecilia, y así el compositor británico grabó Losing game en el disco Treinta Días que vio luz en el 2013. También Enrique Bunbury grabó en su último disco la canción de que hiciera famosa Ramón Ayala y sus Bravos del Norte, hablo de Tragos de amargo licor que está inserta en nuestro subconsciente cancionero junto a dos caballitos de mezcal y barbacoa.

Pero la canción que merece este artículo es Vámonos que grabaron a lado de Fito Páez para su reciente material discográfico titulado Buenaventura. Mi emoción primaria fue asociar el título con la compuesta por nuestro José Alfredo Jiménez, sin embargo la decepción no tuvo lugar, ya que el dueto fue agradable y transcurrió con un guiño de complicidad, ya que Fito interpreta una frase de su canción Yo vengo a ofrecer mi corazón. Es curioso escuchar a este argentino, precedido de un acordeón, ya avanzado el tema podemos escuchar ese equilibrio de guitarras eléctricas y percusiones, sin perder su base armónica angelina. La letra dibuja un apresuramiento por disfrutar las dulcísimas mieles que ofrece un enamoramiento ocular.


A juzgar por el lector, y para muestra un click.







 
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viernes, 6 de mayo de 2016

El aguante de Gregory Porter

La vida de Gregory Porter no ha sido fácil. Perder una beca universitaria atlética en los Estados Unidos a causa de una lesión, no es un trago fácil de digerir. Es mucho dinero el que se invierte en la educación en aquél país, y Gregory jugaba futbol americano en Los Aztecas de la Universidad Estatal de San Diego, pero una lesión en el hombro, lo hace cambiar de dirección.
 
Su álbum Liquid Spirit, ganó el Grammy en la categoría de Mejor Álbum Vocal de Jazz en el 2014, y desde ese momento, ha comenzado a generar expectativa y crítica positiva. Pero es el año 2015, en el que captó la atención masiva con su aparición en el disco Caracal del dueto británico Disclosure.

Holding on es una canción que conocí en la versión sintetizada de los hermanos Lawrence, siendo el tercer sencillo de esa producción mágica llamada Caracal, en la que se dieron participaciones importantes, como Sam Smith, The Weeknd y Kwabs. Sin duda, un disco que se recordará en los años posteriores por colaboraciones de una finura y amalgama audible.

Recientemente, di con la versión Porter de esta canción. Una interesante reducción a la velocidad del tema, instrumentos de jazz y la cadencia vocal de Gregory, hacen de Holding on acústica, una verdadera maravilla. No estoy diciendo que la interpretación Disclosure no sea exquisita, sin embargo, considero que el nivel de apreciación en la versión Porter, es más clara.
 
La autoría de esta canción es compartida, ya que Gregory Porter aparece en la lista, pero también lo hermanos Guy y Howard Lawrence forman parte de ella. Un participante más integra la composición del tema, James Napier, mejor conocido en el ambiente artístico como Jimmy Napes, quien es autor frecuente de canciones para Sam Smith y Disclosure, entre otros.

Actualmente Gregory Porter se encuentra promocionando su más reciente disco, que vio luz el 22 de Abril. El título es Take me to te Alley, y definitivamente hay que ponerle atención a esta voz que pregona jazz.

A juzgar por el lector, y para muestra un click.






 
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martes, 12 de abril de 2016

Cuatro días para decir adiós. Truman (Una sonrisa a la vida)

Cuando pensamos en una película de coproducción argentina – española, podríamos imaginar muchos nombres de actores. Sin embargo, el director catalán Cesc Gay, atinó en elegir dos de los mejores intérpretes de esos países.

Por un lado tenemos a Ricardo Darín, quién recientemente participó en la multipremiada película Relatos Salvajes de Damián Szifron, y quién también, nos fue llevando de la mano en una aventura policiaca acompañada del amor maduro en El secreto de tus ojos, y una larga lista que rebasa las cuarenta películas desde 1972.

Del otro lado del océano, un camaleón ibérico, que igual nos puede hacer carcajearnos hasta doblarnos torácicamente (Amantes pasajeros), quedarnos con la boca en forma de circulo de la impresión (Hable con ella), o ponernos serios ante su impenetrabilidad (Lucía y el sexo). Hablamos de Javier Cámara, un consentido del cine español quién ha logrado más de una treintena de papeles y dos Premios Goya hasta el momento, como protagónico y como reparto.

El filme nos logra arrancar sensibilidades a lo largo de los 108 minutos de duración, manteniendo una expectativa constante a pesar de su ritmo lento. La narrativa nos lleva por cuatro días en la vida de nuestros personajes, sin embargo, nada queda flotando, parece que la claridad en la película nos es un obsequio prematuro y bien valorado.

Es posible plantear situaciones cómicas en temáticas tan dramáticas, al menos es una lectura personal del espíritu que el director quiso lograr con la historia. Parece que Cesc Gay ha logrado dominar esta ambigüedad genérica, ya que en Una pistola en cada mano, logra mezclar la comedia con el drama. Cabe destacar que, en ambas producciones repite reparto con Javier Cámara y Ricardo Darín.


Dejo al lector la completa libertad de observar el tráiler, pero recomiendo no tener información alguna sobre la trama, para disfrutar de las sensaciones que nos ofrece la incertidumbre. Dejarse llevar por la oleada de sentimientos, y ¿por qué no?, al finalizar la película, tomar el teléfono y decir a aquellas personas, lo que no nos hemos atrevido a externar.


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jueves, 31 de marzo de 2016

El mundo blanco de Kiwanuka

Cuatro largos años tuvieron que pasar para que pudiéramos escuchar un material discográfico del cantautor de padres ugandeses, pero nacido en Londres, Michael Kiwanuka. Desde aquel lejano 12 de marzo del 2012, fecha del lanzamiento de su disco debut Home Again, no habíamos tenido noticias de este singular personaje. Sin embargo, valió la pena esta prolongada espera, ya que su nueva producción Love & Hate, promete volver a impactarnos y estrujarnos con diez temas, y para muestra basta solo un botón (literal).

De entrada, nos emociona el lanzamiento de la canción Black man in a white world, la cual, genera una expectativa somera desde el nombre. La producción del video es enriquecida con las imágenes poéticas, monocromáticas y siempre congurentes del director de cortometrajes japonés Hiro Murai, a quién recientemente vimos dirigir el vídeo musical Take it there de la banda Massive Attack y Smooth Sailing de la agrupación Queens of the Stone Age. La canción es nostálgica a pesar de sus ritmos que invitan a mover rítmicamente la cabeza y de ahí todo el cuerpo; como profundidad, nos lleva a un conflicto íntimo del autor que nos arrastra a la encrucijada de la incomodidad planteada por el título y la tranquilidad de no deberle nada a nadie. Las palmas del inicio, nos guían por estilos de Rhythm & Blues y de esa jungla de cuerdas y sutiles vientos, acompañados de esa característica voz de blues afroamericana, y por último, pero sin restar importancia, percusiones progresivas cuasi tribales. A lo lejos un cuadro coral que va tomando importancia, taladrando en nuestro inconsciente el título de la canción.


De esta manera, Kiwanuka de tan sólo 28 años de edad, nos hace esperar con ansias el lanzamiento del disco completo, programado para el día 27 de mayo. Por lo pronto ya se puede disfrutar de Black man in a white world en las plataformas de streaming.





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lunes, 8 de febrero de 2016

Malos Hábitos… iniciando el año musicalmente

Quizás la muerte de David Bowie me hizo comenzar este año tan tarde. Digamos que el mood no es el mismo cuando uno de los grandes se va, pero ya escribiré un pequeño artículo sobre él y Mayor Tom en algunos días.


El Pasado 10 de Enero fue presentado este adelanto del segundo disco de la banda The Last Shadow Puppets integrada por el británico Miles Keane (ex vocal de The Rascals) y el actual vocalista y guitarrista de Arktic Monkeys, Alex Turner, acompañados por James Ford ex intergrante de Simian Mobile Disco y que también es el productor del disco, Zach Dawes y los arreglos en las cuerdas del canadiense Owen Pallett.
Tras habernos regalado su álbum The Age of the Understatement hace casi 8 años, ahora vuelven con la canción Bad Habits que es el preámbulo de su material Everything You've Come To Expect, bajo el sello Domino Record.
Una canción que suena a rock antiguo y un poco oscuro, quizás con el descontrol de algunos gritos y guitarras estridentes. El ritmo nos lleva poco a poco por armonías seductoras, aunque la letra sea completamente un disparate, la instrumentación y los arreglos en la sección de cuerdas, terminan por agradar. El vídeo muestra a un Miles Keane enloquecido con pelo demasiado corto, cantando cerca del micro y de Alex Turner que en momentos se muestra bastante sereno a pesar de la situación.

Habrá que escuchar el material completo, sin embargo, han logrado expectación gracias a la calidad del anterior disco y de la mezcla de genialidades que le imprime un sonido especial al tema.

Mira aquí el video

lunes, 5 de octubre de 2015

Música mobiliaria tapatía... Elliot The Furniture

En ocasiones para encontrar talento debemos escarbar un poco. A veces nos persigue la suerte, pero sin duda, emprendiendo la búsqueda y no conformándonos con lo limitado que nos ofrecen la mayoría de los medios masivos de comunicación, llegaremos a ampliar nuestras posibilidades de éxito. Esta columna pretende seducir y profundizar en la creatividad de algunas propuestas musicales que no necesariamente gozan de los reflectores mediáticos. Ojalá nuestra sociedad volteara sedienta de talento, y no de poses, escándalos y banalidad.

Indagando en las bandas emergentes en la ciudad de Guadalajara, fui a dar con este proyecto que ilusiona y enorgullece. Se trata de jóvenes logrando un equilibrio melódico y la construcción de un estilo musical. Al primer contacto sonoro, podría pensarse que se trata de alguna agrupación con varios años de experiencia, y a la altura de propuestas de vanguardia internacional. Después de contactarlos, su sencillez y la actitud que emanan, logran contagiar y captan la atención.

Elliot the Furniture, es una banda surgida de la colonia Ladrón de Guevara en la perla tapatía, posteriormente mudándose, sin abandonar la Zona Metropolitana de Guadalajara, a la bella Zapopan, actualmente afincados en la colonia La Estancia. La primera duda podría resultar muy simple, la nomenclatura. Un sujeto introvertido de semblante poco expresivo y más bien rígido como un mueble, amigo en común de los integrantes de la banda y que en realidad no se llama Elliot, es el personaje que da nombre a la agrupación. La siguiente pregunta que me podría formular es, ¿por qué cantar en el idioma inglés?, inmediatamente me respondo ¿y por qué no?, actualmente los lenguajes pueden resultar una limitante para la expresión, y son sólo una cuestión de forma, no de fondo. 

René Garcin en la guitarra, Aldo Quintero tocando el bajo, Gabriel Núñez "Cache" y su batería. Fito Delgado en las guitarras y Andrés en las voces, guitarra y el ukele. Acompañados de Onier Bacallao, trompetista cubano que imprime un diferenciador armónico importante. Su disco debut Wish me luck, fue grabado en el estudio Santo Jalisco, producido por Javo Muñoz y Fito Delgado, quien se uniría a las filas después de esta experiencia.

Hay elementos que atrapan al escucharlos, entre ellos, el respeto en los instrumentos que integran la producción, el cuidado de no sobreponer ninguno de ellos otorga una identidad y autenticidad. Los vientos son una poderosa herramienta que nos sitúa en algún paraje de Jalisco, poniéndole el sello de pertenencia. La combinación de gustos eclécticos, de talentos instrumentales y vocales, la intención de disfrutar el sonido que producen y la honestidad de defender musicalmente un proyecto. Algo así me transmite Elliot the Furniture al escucharlos.

Shine. Canción anti procrastinación y una invitación a salir de la zona de confort. La mezcla de ukelele, trompeta, las notas atmosféricas de guitarra eléctrica y la voz relajada y apacible, hacen de esta canción, una manera convincente de abrir la producción discográfica.

I'm only dreamin'. Percusiones y guitarras amistosas abren a toma en este tema. Me remontó a un momento imaginario acústico de The Smashing Pumpkins. Existe una elegancia creativa en las estructuras de composición. El solo de guitarra en medio de la canción es una dulce sorpresa. La tensión generada al inicio del tema, se resuelve de manera cadenciosa hasta su final.

Ghost of a story. Guitarras rítimicas dan inicio a esta canción que resulta ser bastante pegajosa. La trompeta lejana le da un toque elegante. El final es la mezcla de todos los elementos sin llegar a la saturación.

Make it easier. Un sonido instrumental muy cercano a The Whitest Boy Alive, la limpieza y lo orgánico de las guitarras, la batería llena de platillos y el bajo marcando el ritmo que inmediatamente me transporta a una pasarela de moda. El mensaje podría ser, una súplica de aligerar el proceso de acercamiento.

Wish me luck. Aires dylanianos en este tema. Guitarras acústicas acompañando una voz como de otra época. El coro invadirá tu día, una vez que le escuchas, probablemente no saldrá de tu mente en horas. El bajo que precede al coro es un agasajo musical. La instrumentación en la coda logra situarnos emocionalmente en la temática de la canción, que por más esperanzadora, no deja de ser una despedida. 

Nothing's real. Instrumental y letrísticamente, es la canción con mayor complejidad del disco. Las guitarras y el bajo te llevan de la mano por atmósferas nostálgicas. La batería casi marcial aparece y desaparece con displicencia. La trompeta es el clímax de la canción, nos despide dulcemente recordándonos que a pesar del viaje musical, nuestros pies nunca se despegaron de Jalisco. Este track nos deja claro que, Elliot the Furniture es una realidad.

Coming home. Comienza lentamente hasta lograr una secuencia que durará hasta el final. El bajo se luce, y antes de comenzar la voz, ya esta logrado el ensamble delicado. Otro coro que permanecerá en tu inconsciente melódico por horas. El regreso al hogar que todos necesitamos, el buscar la paz de alguna manera. La forma de cerrar este material discográfico habla de la minuciosidad con la que fue ideado. La trompeta combinada a la secuencia bien lograda desde un principio, te hace pensar que siempre estuvo ahí, esperando a emerger y apoderarse de la canción.


Para maridar esta sorpresa auditiva, propongo el democrático Tejuino, bebida tradicional de nuestra Guadalajara y sus alrededores, que nos refresca en esos días de calor y que contiene una imperceptible y reducida medida de alcohol.




   
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martes, 25 de agosto de 2015

Música de delirio absoluto... Páez y Moska

Existe una expectativa muy fuerte de este ensamble musical, y no es para menos. Hablamos del primer trabajo discográfico creado en su totalidad por un brasileño y un argentino (favor de hacer caso omiso al orden los factores, ya que no tiene nada qué ver con el número de campeonatos mundiales de fútbol conquistados). Varios medios de comunicación, entre ellos El Financiero, hablan de una conjunción musical con tal impacto, que no dudan en hacer alusión deportiva, al hecho de tener en un estudio de grabación a Diego Armando "El Pelusa" Maradona y a Edson Arantes do Nascimento "Pelé".

Un año y medio hace, de aquel primer acercamiento en Río de Janeiro, y hoy presentan una producción musical de doce canciones inéditas. Hablamos de Locura Total, obra del rosarino Rodolfo "Fito" Páez y el carioca Paulo Corrêa de Araujo, mejor conocido como Paulinho Moska (ignorar por favor el orden de mención, no tiene nada que ver con el número de medallas doradas conseguidas en fútbol rama masculina de los juegos olímpicos).

Hablar de Fito Páez, es tomar en cuenta más de treinta y cinco años de carrera musical, una veintena de discos en estudio, dos largometrajes cinematográficos como director y guionista, algunos premios Grammy Latinos en su haber y el reconocimiento como figura del rock en Argentina. Largos diecisiete años separan a su experiencia colaborativa más significativa, ya que en 1998 decidió entablar una aventura musical acompañado de su amigo Joaquín Sabina, quienes nos obsequiaron un disco impresionante, lleno de altura poética y armónica: Enemigos Íntimos. Las cosas no acabaron tan bien, ya que el choque de ambas personalidades, la forma de trabajo tan distinta de ambos y situaciones personales que sólo ambos conocen, finalizaron con el rompimiento artístico de la dupla. El más reciente disco de Fito, es un homenaje a la figura rockera de Charly García: Rock and Roll Revoluction.

Brasil es un país inmerso en una latinoamérica que lo separa desde el lenguaje, compartimos geografía, sin embargo culturalmente hemos sido paralelos. Nos ha sido en ocasiones ajena su música, sin embargo, en su soledad los brasileños nos han seducido con su alegría y su cadencia. Paulinho Moska participó en la banda sonora de la película Women on Top que protagonizó Penélope Cruz en el año 2000. Nos braços de Isabel es la canción más recordada de esta producción cinematográfica. Vale la pena que el lector escarbe armónicamente la discografía de este genial cantautor, se encontrará con sorpresas agradables, como la colaboración con Jorge Drexler en su canción La edad del cielo

Explorar la riqueza rítmica de ambos bagajes musicales, vale la pena. Los dos autores tienen ese constante aprendizaje viajero, lo que convierte a esta producción en una revisión de una rivalidad futbolística y la conjunción de una selvática Amazonia con la claridad en el horizonte de la Pampa.

1. Hermanos. Abre a toma una guitarra pacífica pero con ritmo, la voz sutil y seductora de Paulinho, atrapándonos en acordes esperanzadores y letra como abrazo de alma. Es el sencillo promocional con video incluído. Tan beatle, tan Stand by me. Dale loco vamos a brillar, canta Fito uniéndose a la pretensión de significar un himno fraternal.

2. Milagros y Heridas. Es el itinerario rockstar (¿imaginario?) que implicó la grabación del disco. Pieza a manera de roadmovie al estilo Paéz que narra las peripecias de fuga, "Nos quemaron los pasaportes" dice Paulinho asustado. 

3. Locura Total. Quizás la composición más caricaturezca del disco, una cadencia muy Moska que nos invita a menearnos en nuestro lugar. La historia hipotética del mito de Diana la cazadora cantando piezas de Dorival Caymmi y durmiendo a sus tres hijos en Bahía, conociendo el amor y dialogando de deidad a deidad con Yemanyá. Es notoria la amalgama creativa en esta canción.

4. Imposible escribir sobre nada. Comienza con sentencias de Páez, como si nos fuera a obsequiar una balada al piano, poco nos dura la idea, comienza un rock a dos voces. Una tempestad de frases, algunas más definitivas que otras.

5. Garota Muchacha. La unión de los personajes de la canción, es como la fusión propuesta entre la música de brasil y argentina. La dançarina de samba y el bandoneonista, el tango del aquél y el ritmo de aquella.

6. Nuestra historia de amor. Esta canción me recuerda mucho a Giros de Fito Paez, revestida con instrumentación latinoamericana. Cadencia oscura, baile ensombrecido por el dolor, samba noir como canta esta dolencia.

7. Onde você passou a noite. El funk brasileño tenía que hacerse presente, acompañado de una sección de vientos. Canción de celotipia en portugués, que suena igual de angustiante como si lo fuera en español, la infidelidad como lenguaje universal. Son muy agradables las pausas que la canción ofrece con sonidos ambientales.

8. Adiós a las cosas. Balada en portugués, voz de Paulinho y piano de Páez, que también concurre al juego vocal. Progresivamente crece en emotividad, una guitarra eléctrica nos recuerda nostálgicamente a Charly García. Podríamos considerarle una especie de grunch latinoamericano.

9. Hijos de Amor. Una samba catequista, se percibe la poesía Moskiana, a la que Fito secunda como cadáver exquisito. Una doctrina evangelizadora del amor, All you need is love para bailar. Sólo amor nos abrazará al final. Sólo un fade out podría acabar con el infinito de esta homilía.

10. Todas las cosas que están en el mundo. Si pudiera haber un referente de coqueteo musical unificador de ambas culturas para estos dos autores, sería Caetano Veloso, se percibe la admiración a él, en esta canción. Cadenciosa y alejándose del ritmo en cuatro tiempos. Armónica y sutil, tierna e impredecible. Harto de tanto bla bla bla.

11. Brillante. El Circo Beat de Páez vino hasta esta locura. Vientos beatlezcos, pianos rockeros y fragmentos de Back in Bahía, de Gilberto Gil. Improvisación vocal al final de la canción.  

12. Flores de abraços. La esencia idiomática del álbum la encontramos como telón festivo, como créditos musicales de una película que marca una unión latinoamericana. En español, es portugués y en portuñol, Cruzando fronteras... una América entera, continente de amor. Como post data en una carta romántica, Una América viva nunca más repartida piden Páez y Moska como retribución a su joya discográfica.

Después de este viaje musical, es menester acompañarlo con un manjar gustativo más integral que los anteriores. Propongo, aunque no signifique el maridaje perfecto, un imponente Churrasco aparejado de la Caipiriña, o si usted lo prefiere, la Picanha bebiendo Mate. Déjese llevar, lo importante es disfrutar.



  


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